El despertar

Ana se despertó con un singular presentimiento, hoy iba a ocurrir algo distinto; sí, algo que ella de algún modo estaba esperando y que rompería el agobio de los últimos tres años de interminables postulaciones y entrevistas con gerentes y sicólogos, y de contratos temporales que le dejaban un sabor amargo en la boca. La prometida prosperidad estaba a la vuelta de la esquina, pero por una obstinada trampa del destino, la esquina utópica no hacía otra cosa que alejarse. Más

Anuncios

La piedra del cielo

Una mañana de Abril ocurrió un hecho insólto: cayó una piedra del cielo. Pero no solo cayó, sino que se rompió en un millón coma mil coma cientos de pedacitos, que se desperdigaron cual lluvia por todo el planeta. Yo encontré una cuando estaba esperando en la parada del ómnibus para ir al trabajo. Era transparente y luminosa, y al contacto con las manos cambiaba de color, pasando de tonos claros amarillentos a verdosos, luego azules y rojos, y por último, emitía luz blanca. La coloqué en mi bolsillo y comencé a sentir un mareo, mi mente se enlentecía, y me embargaba una agradable sensación de que todo parecía cobrar sentido, vibrar en una total y completa armonía. Más

Un día en la tierra de los iguales

Era una cálida mañana de Agosto cuando pilotaba mi avioneta en el viaje de reconocimiento diario de mis propiedades, desde el río Ari hasta el Ati, pasando por la bahia Zei y los vastos y dorados campos que la rodean. Todo como de costumbre, pensaba, los trigales y frutales coloridos, el viento estupendamente calmo, los pájaros silvestres en bandadas describiendo círculos (¿o tal vez elipses?). Tal vez ya fuera hora de regresar a casa, pero un presentimiento me embargaba, la calma era demasiada, y al observar el horizonte, un detalle no concordaba. Se veía una bruma inusual frente a la bahía… como una especie de tierra flotante… ¿como podía eso ser posible? Más

La medida del amor

Aquella tarde había citado a Pablo como de costumbre, en el lugar y la hora de siempre, pero sin embargo mi ánimo no era el de siempre. Hacía unas semanas que había conocido al verdadero Pablo, y me había dado cuenta que era demasiado para mi, una simple mujer del montón, no hecha a la intelectualidad, mas bien de bajo perfil y moral… Mientras él tan perfecto… novel escritor, políglota, buen padre… en fin, sentía que era demasiado bueno para mi. Y esa tarde debía terminar nuestra breve historia. Que cómo, que porqué, expuse lo mejor que pude mis razones, y me quedé en el viejo café hasta tarde, como de costumbre, con la sensación de haber hecho lo correcto. Más

Una idea estomacal

Según cuentan las viejas leyendas, un día, hace mucho, mucho tiempo, se reunieron todas las células del cuerpo humano, para celebrar un gran logro: poder hablar todas un mismo idioma. Tiempo atrás les tomaba tiempo entenderse, pues los ojos hablaban el idioma de las imágenes, los pies el idioma de los pasos, el corazón, el de las emociones, y así en más. La celebración fue grandiosa, Más

El mendigo de la plaza de los Treinta y Tres

Una cálida tarde de Abril, hallábame sentada en un viejo banco de la plaza de los Treinta y Tres, haciendo tiempo para volver a casa luego de mi habitual caminata, cuando vi cerca a un veterano de aspecto ruinoso que se acercó a pedirme fuego. Mi primera actitud fue Más

Voces en la caverna

La excursión

Corría el año 2063 en el planeta Aquatieris, cuando una nueva excursión causa curiosidad en los sociables Carpicelios, especie de aves de colorido plumaje y gran tamaño que llegan en el verano a las Islas Originarias, archipiélago localizado en Más

El amor, la seguridad y la libertad

Una tarde cualquiera, se encontraron en un cafetín montevideano, el amor, la seguridad y la libertad. Como viejos amigos chocaron los cinco, se dieron un golpecito en los hombros, y se sentaron a tomar sus cafés, una nueva variedad aromática, muy new age. Más

alguien común y corriente

cuentan las leyendas, que una vez en cierto planeta de cierta galaxia, su Dios, preocupado por el destino de sus habitantes, se quiso comunicar con ellos, para comprender porqué la gente ya no se entendía, y porqué el mundo que él con tanto orgullo y amor había creado, hoy se estaba autodestruyendo poco a poco.. así fue que Más

el invierno está por comenzar

llegué y la vi, estaba como siempre sentada con pluma y papel en sus manos, pensativa, ida podria decirse. la mayor parte del tiempo miraba por su ventana para apreciar el oscuro y al parecer calmo paisaje, eso parecía motivarla para alcanzar nuevamente el papel, y era en esos instantes cuando su mirada adquiría un tono.. Más

Anteriores Entradas antiguas

Estadísticas del blog

  • 53,689 visitas

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 72 seguidores

Follow una terrícola on WordPress.com

Entradas que me gustan

fulanitoviajero.com

Otro sitio realizado con WordPress

El blog de Fabio

Baluarte literario y cultural

Vivir en Salud y Bienestar Naturalmente

¡ Bienvenid@ a disfrutar de una mayor calidad de vida !

ScritoradeletraS

Letras convertidas en palabras para soñar y volar

Cuasipoemas

por Eric Urias

PROVERBIA

"Crítica Social, Lírica y Narrativa"

MIS RELATOS CORTOS

Relatos más o menos cortos.

Mil y una poesías

Un lugar para todo aquel que ame la poesía, quiera deleitarse con mis poemas y sentir la belleza de las palabras en su interior.

una terrícola

reencontrarnos para reconocernos, reconocernos para reencontrarnos

El Ático del Alma

Tu corazón es libre ten el valor de escucharlo

Apuntes del Capitán Desperado

Mis vivencias, reflexiones y poesía.

NoEsUnCuento

¿Crees que no puede ser?

Hojeando Vida

Como una tarde de sábado para respirar emociones y vivir las verdades.

soy lo que soy

Mi mundo atravez de fotografías, arte y letras ~❤️~

THE BIG BLOG THEORY

Uno es lo que ama, no lo que le ama.

rojoutopico.wordpress.com/

Blog de opinión igualitaria, social y política de un tipo Feminista, Galileo y Anticapitalista.

nadaytodopersonal

This WordPress.com site is the cat’s pajamas